Cuando oscurece en Quequeña, la historia deja de leerse únicamente en paneles y vitrinas. Ahora también se observa proyectada sobre los muros de la iglesia y se recorre bajo una iluminación especial que transforma la visita a la casa museo «Héroes y Mártires de Quequeña» en una experiencia diferente.
La Municipalidad Distrital de Quequeña presentó oficialmente los Guiados Nocturnos, una iniciativa impulsada por el Proyecto de Turismo que desea fortalecer la actividad turística y, al mismo tiempo, poner en valor uno de los espacios históricos más importantes del distrito.
La jornada inaugural reunió a integrantes del Club de Conquistadores, quienes participaron en un recorrido por la Casa Museo y posteriormente presenciaron un espectáculo de mapping proyectado sobre la fachada de la iglesia San José de Quequeña. Mediante imágenes, música y efectos visuales, la proyección recreó pasajes de la cultura Churajón y recordó la historia de los héroes y mártires que dieron nombre al museo.

Una casa que guarda la memoria de la Guerra del Pacífico
Mucho antes de convertirse en museo, el inmueble tuvo una historia muy diferente. A finales del siglo XIX funcionó como una panadería de la familia Buenaventura Rodríguez. Durante la ocupación chilena de 1883 fue tomado como cuartel militar y se convirtió en escenario de uno de los episodios más trágicos vividos por la población de Quequeña durante la Guerra del Pacífico.
Luego de que un grupo de pobladores abatiera a dos soldados chilenos el 22 de noviembre de 1883, el ejército ocupante respondió dos días después con una represalia. Sin encontrar a los responsables, reunió a los vecinos en la plaza y capturó a seis de ellos. Juan de Dios Acosta Rodríguez, José Mariano Ávila Benavides, Ángel Figueroa Málaga, Liborio Linares Portugal, Manuel Linares Arenas y Luciano Ruiz Paria.
Los seis fueron torturados dentro de la vivienda antes de ser fusilados, motivo por el cual el inmueble pasó a ser conocido como la «Casa del Martirio», hoy convertida en la «Casa Museo Héroes y Mártires de Quequeña».
Actualmente, el museo conserva objetos que permiten reconstruir distintos momentos de la historia local. La primera sala exhibe cerámicas y morteros pertenecientes a la cultura Churajón, evidencia del antiguo poblamiento de la zona.
En la segunda sala se encuentran fusiles Peabody-Martini y Remington Rolling Block, bayonetas, botones militares, monedas, máquinas de coser Singer, utensilios domésticos y otros objetos utilizados durante la Guerra del Pacífico, además de representaciones de montoneros y rabonas.
El recorrido culmina con una sala dedicada a la memoria de los mártires de Quequeña, donde se exhiben las actas de defunción de los seis fusilados y una recreación del momento de su ejecución, permitiendo comprender el impacto que tuvo aquel episodio en la historia del distrito.

Una nueva manera de conocer el patrimonio
La Casa Museo reabrió sus puertas hace más de un mes (18 de mayo) luego de permanecer cerrada por los daños ocasionados por las intensas lluvias. Tras la implementación de los guiados nocturnos y las proyecciones de mapping, Quequeña aspira a consolidar este espacio no solo como un museo, sino como un punto de encuentro entre la memoria histórica, la tecnología y el turismo cultural.

