Una silla puede parecer un objeto cotidiano, pero en la obra “1950” se convierte en el punto de partida para recordar una historia que marcó a Arequipa. La producción de Teatro Contracorriente y Teatro de Octubre vuelve a los escenarios para revivir la huelga estudiantil del Colegio Independencia Americana de 1950, un acontecimiento que permanece en la memoria de muchos arequipeños.
La obra tendrá dos únicas funciones este 12 y 22 de agosto a las 7:15 p. m. en el Teatro Fénix, un espacio que suma un valor especial al montaje por su propia historia. Para el director Mauricio Rodríguez Camargo, presentar la obra en este escenario representa una oportunidad importante.
“Es el primer teatro de la ciudad de Arequipa y del sur del Perú, fundado en 1825. Es realmente una alegría y un honor poder presentar una obra ahí”
Mauricio Rodríguez Camargo, Director de la Obra de Teatro.

Una historia que llegó desde Lima
La llegada de 1950 a Arequipa inició gracias a una conversación entre Rodríguez y su maestro Diego La Hoz, quien le habló de un texto que debía ser llevado a escena en la ciudad. La obra fue escrita por Sergio, nieto de Luis Podestá, quien fue presidente del Comité de Huelga del Colegio Independencia Americana durante los acontecimientos de 1950. Para Rodríguez, conocer más sobre este episodio permitió descubrir la importancia que tiene dentro de la identidad arequipeña.
“Todos hemos escuchado alguna vez sobre estos hechos en el colegio, pero no necesariamente conocemos su verdadera dimensión. Me pareció interesante poder llevar esta historia al teatro para que la gente se interese más por nuestra historia de Arequipa.”
Mauricio Rodríguez Camargo, Director de la Obra de Teatro.

El encuentro con quienes vivieron la historia
Uno de los momentos más significativos para el elenco ocurrió cuando espectadores que fueron parte de aquel acontecimiento se acercaron después de las funciones para compartir sus recuerdos. El actor Renzo Quintanilla, integrante del elenco, contó que durante la primera temporada no había imaginado completamente el impacto que tendría interpretar una historia tan cercana para muchas personas.
“Me dio a entender la relevancia de lo que estaba haciendo. No logré dimensionar correctamente lo que implicaba para quienes iban a ver este relato, personas que vivieron y escucharon esta historia.”
Renzo Quintanilla, Actor.
Estos testimonios cambiaron su manera de asumir el personaje y le permitieron comprender que cada función era también un encuentro con la memoria de quienes estuvieron ahí.

Una silla que cuenta la historia
Uno de los detalles más llamativos de la obra es el uso de sillas como elemento principal de la escenografía. A diferencia de otros montajes que utilizan telas u objetos más flexibles para transformar el espacio, 1950 apuesta por un elemento relacionado directamente con el lugar donde ocurre la historia: un colegio, para Renzo Quintanilla, la propuesta fue una sorpresa al inicio.
“1950” busca que nuevas generaciones conozcan un episodio clave de Arequipa y que quienes lo vivieron puedan reencontrarse con una parte de su propia historia. Las entradas están disponibles a través de las redes sociales de Teatro Contracorriente o mediante WhatsApp al 939340820.

