Durante algunos minutos solo se escuchaban teclados. Frente a sus laptops, estudiantes escribían contra el tiempo en “Letras en Minutos”, una dinámica realizada en la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa que reunió principalmente a jovenes estudiantes y contó también con la participación de tres adultos. No era una evaluación ni una tarea escolar.
Cada participante debía construir un texto desde sus propias ideas y experiencias mientras el tiempo avanzaba. Entre ellos estaba un grupo de estudiantes de quinto de secundaria del Colegio Peruano Suizo Alfred Werner. No llegaron por obligación ni porque estuviera programado dentro del horario escolar. Llegaron porque quisieron estar ahí.
Más allá del aula
Oscar Alexis Soto, docente del área de Comunicación del Colegio Peruano Suizo Alfred Werner, cuenta que conoció la convocatoria a través de Facebook. Sin embargo, la decisión no nació únicamente de él. Fueron también los propios estudiantes quienes mostraron interés en escribir en esta actividad. Ya seguían actividades culturales y espacios vinculados con la lectura, por lo que esta experiencia apareció como una oportunidad para salir del salón y participar. Más que acompañarlos, decidió abrirles el camino, para Soto, estos espacios permiten algo que dentro del aula no siempre ocurre.
Este tipo de actividades los invita a crear a partir de sus experiencias.
Oscar Alexis Soto, docente del área de Comunicación del Colegio Peruano Suizo Alfred Werner.
Su apuesta pedagógica parte de una idea sencilla: enseñar no debería terminar cuando acaba la hora de clase. Considera que invitar a sus estudiantes a salir a otros espacios fortalece habilidades, permite enfrentarse a situaciones reales y desarrollar competencias desde la práctica, pero también hay algo menos visible.
La escritura da el espacio y la apertura para expresarse.
Oscar Alexis Soto, docente del área de Comunicación del Colegio Peruano Suizo Alfred Werner.

Cuando leer deja de ser una obligacion
La escena parecía contradecir una idea repetida muchas veces: que los estudiantes ya no leen. Sin embargo, desde el Estado peruano se viene estudiando justamente cómo leen hoy las nuevas generaciones.
La Encuesta Nacional de Lectura 2022, desarrollada por el Ministerio de Cultura y el INEI, se realizó con una muestra de 67 800 personas entre 0 y 64 años y buscó medir no solo cuántas personas leen, sino también cómo acceden a bibliotecas, actividades culturales y espacios de promoción lectora. Entre los objetivos del estudio aparece una idea que dialoga con lo ocurrido durante esta jornada: entender cómo influyen los espacios de lectura y los mecanismos de promoción cultural en los hábitos lectores de los estudiantes. Quizá por eso la respuesta de los estudiantes no resulta tan aislada.
Leer desde lo que nos gusta
Para Sol Luna Farah, directora y fundadora de Entre Líneas y jurado de la actividad, el interés por la lectura sigue existiendo, aunque todavía falta reforzarlo desde distintos espacios. Considera que Arequipa mantiene una presencia importante alrededor del libro gracias a ferias, actividades culturales y propuestas ciudadanas, pero también cree que el incentivo debe fortalecerse desde los colegios.
Aunque cuestiona una idea frecuente, no necesariamente existe una única forma correcta de acercarse a la lectura. Recuerda una frase que la acompaña desde hace años:
Empezar leyendo aquello que conecta con uno mismo. Desde el cine, el deporte, una película o cualquier interés personal y desde ahí seguir descubriendo otros mundos.
Sol Luna Farah, directora y fundadora de Entre Líneas y jurado de la actividad.
Nadie estaba escribiendo por obligación, unos llegaron por curiosidad. Otros porque ya seguían espacios culturales y hubo docentes que, en lugar de limitar la experiencia al aula, decidieron acompañar esa inquietud a sus estudiantes.

El primer paso
Mientras el tiempo seguía avanzando y las pantallas comenzaban a llenarse de palabras, porque antes de publicar un libro antes de encontrar una editorial, antes incluso de descubrir una vocación. Hay algo que ocurre primero: Atreverse.
Y esta vez, un grupo de estudiantes decidió hacerlo. Desde la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa, el director Alfredo Herrera señala que este tipo de iniciativas nacen precisamente para abrir espacios donde los jóvenes puedan encontrarse desde la creatividad y descubrir nuevas formas de acercarse a la lectura y la escritura.
Según explica, “Letras en Minutos” surgió dentro del trabajo que realizan junto a voluntarios y organizaciones culturales para promover el uso del libro y generar experiencias distintas alrededor de la lectura. Para Herrera, actividades como esta también permiten romper una idea instalada sobre las nuevas generaciones.
Siempre hay la pregunta de que ya no leen los jóvenes, ya no son creativos, no participan en la cultura, pero en estos momentos comprobamos que sí hay grupos importantes de jóvenes que tienen clubes de lectura, que ocupan espacios culturales y participan activamente.
Alfredo Herrera, Director de la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa.
Y quizá esa fue una de las imágenes que dejó la jornada: Jóvenes escribiendo, no porque alguien se los pidió, sino porque encontraron un lugar para hacerlo.

