El humo de los vehículos, el tráfico detenido y el polvo levantado por el viento forman parte de la rutina diaria en varias avenidas de Arequipa. En zonas como Ejército, Goyeneche o Independencia, la congestión vehicular se vuelve más intensa durante las horas punta, mientras conductores y peatones avanzan entre emisiones visibles de humo y largas filas de autos.
Algunos peatones incluso caminan cubriéndose la nariz o acelerando el paso cerca de avenidas congestionadas y paraderos, en medio de un escenario que ya no solo afecta la movilidad, sino también la salud.
Este panorama coincide con el Reporte Mundial de Calidad del Aire elaborado por IQAir, una organización internacional especializada en monitoreo ambiental, que ubicó a Arequipa como la ciudad con mayor contaminación por partículas PM2.5 en el Perú durante 2025, superando incluso a Lima.
Estas partículas, conocidas como PM2.5, son contaminantes microscópicos presentes en el humo, el polvo y las emisiones de vehículos. Debido a su tamaño, pueden ingresar fácilmente a los pulmones e incluso al torrente sanguíneo, generando riesgos para la salud.
La Asociación Automotriz del Perú (AAP) atribuyó parte importante del problema a la antigüedad del parque automotor. Según sus cifras, los vehículos livianos tienen más de 14 años de antigüedad en promedio, mientras que las unidades pesadas superan los 16 años.
Estos niveles exceden los estados de alerta nacional establecidos por el Decreto Supremo N.° 009-2003-SA, lo que representa un riesgo para personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares, además de población vulnerable.
Especialistas advierten que la exposición prolongada a estas partículas puede provocar irritación en ojos y garganta, agravar cuadros asmáticos y aumentar el riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
El crecimiento vehicular y la congestión urbana han convertido la calidad del aire en una preocupación cada vez más visible para los arequipeños.
Por: Pamela Corahua.

