Arequipa atraviesa un año significativo para la preservación de su patrimonio cultural. Entre marzo y junio de 2026, tres expresiones tradicionales de las provincias de Arequipa, Caylloma y Castilla fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura. Consolidando a la región como uno de los principales referentes de la diversidad cultural del país.
Las declaratorias reconocen manifestaciones que han sido preservadas durante generaciones y que continúan formando parte de la vida cotidiana de cientos de familias arequipeñas. Se trata del Carnaval Loncco de Cayma, la Semana Santa de Cabanaconde y el Sistema Festivo de Chilcaymarca.
Tradiciones que siguen vivas
La primera declaratoria del año fue otorgada al Carnaval Loncco de Cayma, mediante resolución ministerial 000059-2026-VMPCIC/MC. Considerada una de las manifestaciones más representativas de la identidad arequipeña. Destaca por sus comparsas, coplas satíricas, personajes tradicionales y música popular que acompañan las festividades carnavalescas del distrito.
La tradición tiene raíces que se remontan a los antiguos pueblos rurales de Cayma. Ha logrado mantenerse vigente pese a los cambios urbanos y sociales ocurridos durante las últimas décadas. Actualmente, diez comparsas participan activamente en la preservación de esta expresión cultural.

En mayo a traves de la Resolución Viceministerial N.° 146-2026-VMPCIC/MC , el Ministerio de Cultura reconoció la Semana Santa de Cabanaconde, en la provincia de Caylloma. La festividad fue valorada por constituir una manifestación donde confluyen elementos de la tradición católica y prácticas ancestrales de la cultura de Cabanaconde. Las celebraciones involucran a toda la comunidad y comprenden procesiones y ceremonias religiosas que reflejan una forma particular de entender la fe.

La tercera declaratoria llegó en junio con el reconocimiento del Sistema Festivo de Chilcaymarca, ubicado en la provincia de Castilla. Esta vez con la Resolución Viceministerial N° 152-2026-VMPCIC/MC. Esta compleja organización ceremonial incluye festividades dedicadas a la Virgen de la Natividad, San Antonio y Corpus Christi. Además, está la tradicional representación de la denominada “Guerra”, una escenificación ritual que fortalece los vínculos comunitarios y la transmisión de conocimientos entre generaciones.

Más que un reconocimiento
La declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación constituye el máximo reconocimiento otorgado por el Estado peruano a las expresiones culturales inmateriales que poseen un valor histórico, social e identitario para sus comunidades. Además de visibilizar estas tradiciones a nivel nacional, el reconocimiento impulsa acciones de salvaguardia destinadas a garantizar su preservación frente a los cambios sociales, la migración y la pérdida progresiva de prácticas tradicionales.
En el caso del Carnaval Loncco de Cayma, por ejemplo, la resolución emitida por el Ministerio de Cultura establece mecanismos de seguimiento periódico para evaluar el estado de conservación de la manifestación y promover medidas que aseguren su continuidad.
Patrimonio e identidad regional
Las nuevas declaratorias se suman a otras expresiones culturales ya reconocidas en Arequipa, fortaleciendo el papel de la región como uno de los principales centros de patrimonio vivo del país. Dichas declaratorias representan una oportunidad para que las comunidades continúen transmitiendo sus conocimientos y costumbres a las nuevas generaciones.
Desde los carnavales de Cayma hasta las celebraciones religiosas de Caylloma y Castilla, las recientes declaratorias evidencian que el patrimonio cultural no pertenece únicamente al pasado. Por el contrario, sigue presente en las calles, las plazas y las festividades donde miles de arequipeños mantienen vivas las tradiciones que forman parte de su identidad.

