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Artistas arequipeños cuestionan creación del Colegio Profesional de Artistas del Perú

La reciente promulgación de la Ley N.° 32645 ha generado críticas en el sector cultural por exigir títulos profesionales para la colegiación y por atribuir al nuevo organismo funciones de supervisión del ejercicio artístico. Desde Arequipa, advierten riesgos para la libertad creativa y la diversidad cultural.

La promulgación de la Ley N.° 32645, que crea el Colegio Profesional de Artistas del Perú (CPAP), ha abierto un intenso debate en el sector cultural peruano. Mientras la norma plantea la creación de una institución encargada de representar a los artistas, diversos creadores y colectivos culturales han advertido que podría convertirse en una barrera para el ejercicio artístico y afectar la libertad creativa.

La ley fue publicada el pasado 13 de junio en el diario oficial El Peruano. Esta establece la creación de un colegio profesional integrado por egresados de escuelas superiores, institutos y universidades en disciplinas como artes visuales, música, danza, artes escénicas y otras especialidades relacionadas. No obstante, la iniciativa ha despertado cuestionamientos en distintas regiones del país, incluida Arequipa.

¿Qué plantea la nueva ley?

Entre sus principales objetivos, el Colegio Profesional de Artistas del Perú busca representar a sus miembros, emitir opiniones técnicas, participar en órganos consultivos del Estado y desarrollar programas de capacitación. Uno de los puntos más debatidos se encuentra en el artículo 2. Este establece como una de las funciones del colegio»ordenar y supervisar el ejercicio profesional de las disciplinas artísticas».

Al mismo tiempo, el artículo 3 señala que para colegiarse será necesario presentar un título profesional o licenciatura emitidos por universidades, institutos o escuelas superiores de arte. La norma no establece expresamente que la colegiatura sea obligatoria para ejercer actividades artísticas. Sin embargo, los futuros reglamentos podrían convertirla en un requisito para acceder a fondos públicos, convocatorias o espacios culturales estatales limitando el acceso a estos.

La ley no fue promulgada por el Poder Ejecutivo, sino por el propio Congreso de la República del Perú, luego de que venciera el plazo constitucional sin observaciones ni promulgación presidencial. Esta norma fue promulgada por Fernando Rospigliosi Capurro, presidente del Congreso de la República del Perú junto al segundo vicepresidente Waldemar Cerrón Rojas.

Recibió respaldo mayoritario en el Congreso y fue aprobado con 83 votos a favor, cuatro en contra y una abstención, siendo exonerado de segunda votación. Entre las bancadas que respaldaron la iniciativa figuran Fuerza Popular, Alianza para el Progreso, Podemos Perú, Perú Libre, Renovación Popular, Juntos por el Perú, Somos Perú, Acción Popular, Avanza País, la Bancada Socialista y Honor y Democracia.

La disposición que abrió un debate político

Otra de las razones por las que la ley ha generado tanta controversia es a causa de una disposición incorporada en sus cláusulas finales. La Segunda Disposición Complementaria Final establece que:

«No pueden ser parte de la comisión organizadora ni ejercer cargo en los órganos de gobierno de los colegios profesionales, los inhabilitados para el ejercicio de la función pública»

Aunque el impedimento está referido directamente a la organización del nuevo Colegio Profesional de Artistas del Perú, su redacción podría generar interpretaciones más amplias respecto a otros colegios profesionales. La discusión cobró relevancia debido al caso de Delia Espinoza, actual decana del Colegio de Abogados de Lima (CAL). Inhabilitada por el Congreso para ejercer función pública. Algunos sectores políticos y jurídicos interpretaron que la disposición podría afectar su permanencia al frente del CAL.

Luciano López, abogado de Delia Espinoza, citado por diversos medios nacionales, señaló que no existiría base jurídica para aplicar automáticamente esta disposición al Colegio de Abogados de Lima. Aun así, la inclusión de esta cláusula ha alimentado cuestionamientos sobre si la norma persigue únicamente fines gremiales o si incorpora efectos políticos más amplios.

Pronunciamientos desde Arequipa

Las críticas también encontraron eco entre artistas arequipeños. El director de Maracuyá Teatro, Julio César Valdivia Durand, cuestionó la creación del Colegio Profesional de Artistas del Perú. Sostuvo que esta no responde a la realidad artística del país y deja fuera a gran parte de los creadores culturales. «El problema de la ley del Colegio Profesional de Artistas del Perú es que claramente está alejada de la realidad nacional. Se ha hecho sin tomar en cuenta lo que sucede en el Perú»

Valdivia preciso que dentro del teatro la formación profesional incluso llega a ser limitada. «En nuestro país en un 80% del territorio no existen escuelas profesionales de artes». Solo hablando de teatro, por ejemplo, encontramos escuelas profesionales de artes escénicas en Lima, en Trujillo y desde hace poquito en Lambayeque. En todo el resto del país los artistas escénicos no tienen posibilidad de formarse profesionalmente, en Arequipa, por ejemplo, es imposible».

De acuerdo con Julio Valdivia la Ley N.° 32645 desconoce otras formas legítimas de formación artística, como el aprendizaje autodidacta o la transmisión familiar de conocimientos. «Hay gente que llega a una formación autodidacta o que se ha convertido en artista gracias a una tradición familiar. Entonces ¿Qué pasaría con esos artistas? ¿No son artistas? dejan de serlo simplemente porque su formación no es profesional».

Finalmente recalco que uno de los principales problemas es que su planteamiento está hecho sin tomar en cuenta la voz de los artistas a nivel nacional. » La ley se ha hecho sin consulta previa, sin diálogo con los gremios artísticos, sin debate público, o sea, se ha hecho prácticamente a escondidas. Es un gran problema que tendría que haberse solucionado antes de promulgar esa ley».

Una posición similar expresó Estefani Bengoa Urizar, más conocida como Teffy Bengoa, actriz, psicóloga y mediadora de lectura arequipeña. La artista señaló que la preocupación generada por la norma responde principalmente a las facultades que la ley otorga al futuro colegio profesional para «ordenar y supervisar el ejercicio profesional de las disciplinas artísticas» y establecer códigos éticos.

Para Bengoa, existe el riesgo de que estas atribuciones puedan derivar en restricciones. «El miedo es legítimo porque podría usarse para excluir determinadas expresiones artísticas o limitar el acceso a fondos y espacios culturales”, manifestó.

Advirtió además que el arte peruano se caracteriza por una diversidad difícil de encajar en una estructura profesional tradicional. «El arte peruano. No solamente estamos compuestos por artistas formados en universidades, en Lima, o aquí. También hay músicos tradicionales artesanos, narradores orales, danzantes, artistas autodidactas, poetas y gestores culturales que trabajan directamente con las comunidades. La pregunta clara es si una estructura como lo están pensando, de modelo burocrático puede representar exactamente toda esta diversidad» señaló.

A su vez, también recordó que existe una Ley del Artista, Ley N° 28131, la cuál reconoce la actividad artística a partir de la práctica y trayectoria, más allá de la posesión de títulos académicos. «¿En qué lugar quedan estos artistas autodidactas que no poseen títulos pero que forman una parte fundamental de la cultura peruana?. Yo como mediadora de lectura, probablemente gestora cultural, veo que la creación artística no siempre se pasa por la universidad, muchas veces pasa por la práctica».

Las críticas también fueron expresadas de manera institucional. El 16 de junio, Umbral Centro Cultural y Teatro Umbral difundieron un pronunciamiento público en el que manifestaron su preocupación por la Ley N.° 32645. El comunicado, respaldado además por diversos colectivos y agrupaciones culturales, sostiene que la norma desconoce la realidad del sector artístico nacional, fomenta la discriminación y vulnera derechos culturales.

Entre sus principales observaciones, el pronunciamiento cuestiona que la colegiación esté reservada a personas con formación superior en arte, dejando en una situación de exclusión a creadores autodidactas, artistas populares y portadores de tradiciones culturales. Además rechaza las facultades otorgadas al futuro colegio para supervisar y emitir opiniones sobre las disciplinas artísticas, al considerar que podrían afectar la libertad de creación y la diversidad de expresiones culturales.

El pronunciamiento también señala que la ley fue aprobada sin un proceso amplio de consulta con la comunidad artística nacional y exhorta al Congreso y al Ministerio de Cultura a revisar la norma mediante espacios de diálogo abiertos y descentralizados.

A estas críticas se sumó Kemando Discos, que difundió un pronunciamiento conjunto con bandas, colectivos, proyectos musicales y agentes culturales de la Arequipa. Señalaron que la creación artística no responde a un único modelo de formación ni de desarrollo y destacaron que la riqueza cultural del país ha sido construida por artistas con trayectorias, experiencias y formas de aprendizaje diversas.

El pronunciamiento sostiene además que muchas de las expresiones artísticas más importantes surgieron precisamente al desafiar los límites establecidos en su época. Por ello, rechazan cualquier intento de imponer una visión única sobre quién puede ser considerado artista o sobre cómo debe desarrollarse la actividad cultural. Reafirmando así su defensa de una cultura libre, diversa, inclusiva y autónoma.

La comunidad cultural El Wecco compartió igualmente mensajes en rechazo a la norma. Entre ellos el pronunciamiento: Soy artista y no reconozco como legítimo al Colegio Profesional de Artistas del Perú, creado bajo la Ley 32645″.

Otro de los cuestionamientos más directos provino del artista arequipeño Milko Torres Torres. El artista expresó su preocupación por la concentración de diversas disciplinas bajo una sola institución. «Es realmente inconcebible que se piense meter a todos los artistas en un solo ‘colegio profesional’, y más si tienen la clara intención de tener al gremio de la cultura en orden», escribió en sus redes sociales.

Para el artista, la diversidad del sector cultural dificulta que una única institución represente adecuadamente a todas las disciplinas.

«Es como si propusieran que exista un solo colegio para todas las ramas de las ciencias sociales o biomédicas. Si la libertad de creación debe someterse a parámetros institucionales, el arte dejaría de ser relevante como expresión genuina del pensamiento y sentimiento de la ciudadanía», enfatizó.

¿Quién puede ser artista?

El arte no funciona bajo la misma lógica que profesiones como medicina o ingeniería, donde la colegiatura busca proteger a terceros de posibles daños. La creación artística no depende necesariamente de una formación académica formal. Figuras nacionales e internacionales desarrollaron sus carreras desde la práctica, la tradición familiar o hasta del propio aprendizaje autodidacta.

En el caso peruano, expresiones culturales tradicionales como la música popular, danzas populares y autóctonas o diversas artes comunitarias han sido transmitidas por generaciones sin necesidad de títulos universitarios. Exigir credenciales académicas podría excluir a artistas con amplia trayectoria pero sin formación superior formal.

Esta nueva ley es un caso que ha reabierto una discusión más amplia sobre las políticas culturales en el país. Muchos coinciden que el principal problema del arte peruano no es la falta de regulación. El principal problema son las limitadas oportunidades laborales, el acceso insuficiente a fondos culturales y la ausencia de mecanismos de protección social para los creadores, que con esta nueva ley incluso se agravarían más.

Entre tanto la comisión organizadora del nuevo colegio dispone de sesenta días para elaborar su estatuto. El debate continúa abierto. Si el arte nace de la libertad y la creatividad, ¿puede realmente ser regulado bajo los mismos criterios que otras profesiones?.

Más pronunciamientos

«Artistas Contra la Dictadura»

«Mujeres en las Artes Visuales Perú»

«Festival Internacional de Teatro por la Interculturalidad», «FAVICKY» y «Cuerpos y Alma»

«Movimiento de Grupos de Teatro Independiente del Perú»

«Red Nacional Trabajadores de las artes y las culturas sección Lima»

«Aranwa Centro Cultural»

«UNIMA Centro Peruano de la Unión Internacional de la Marioneta»

«Cuatro Tablas»

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