Domingo, Mayo 19, 2024
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Tacna: Templos y capillas con valor patrimonial e histórico se encuentran en situación de abandono

Templos, casonas y edificaciones históricas de más de 300 años de antigüedad en Tacna se encuentran en peligro de desaparecer debido a que no han sido declarados como Patrimonio Cultural de la Nación. Karla Apaza, defensora e investigadora de las edificaciones, señala que 17 recintos ya habrían desaparecido.

Karla Apaza, especialista en patrimonio arquitectónico, reveló que la región de Tacna alberga numerosas estructuras religiosas que poseen las cualidades históricas, arquitectónicas y sociales para ser declaradas Patrimonio Cultural de la Nación. No obstante, el deterioro que padecen, debido al abandono y falta de interés por su conservación, ha influido en la pérdida de 17 recintos arquitectónicos. Razón por la cual promueve trabajos de valoración y restauración que contribuyan a la preservación de estos bienes.

La arquitecta, a través de su trabajo “Estudio Tipológico de la Arquitectura Religiosa Andina – Región Tacna (Siglos XVIII – XX)”, ofrece el primer registro y clasificación de edificios sacros de la zona altoandina en esta región. Este trabajo identifica la existencia de 49 templos con valor patrimonial. También evidencia la desaparición de infraestructuras religiosas como las de Caplina, Yalata y Putina. Según Apaza, los templos que cuentan con un expediente para ser declarados Patrimonio Cultural de la Nación son Yabroco, Totora, Pistala y Conchachiri.

Capilla de Caplina (provincia de Tacna), demolida a finales del año 2010. Fuente Diario Correo.

“Esos templos se construyeron hace más de 200 a 300 años. Algunos han sufrido modificaciones en el tiempo y esas modificaciones le dan mayor importancia al templo, porque hay una huella de distintos sucesos. Entonces es necesario intervenirlos, porque es parte de nuestra historia, es parte de la evolución de la misma población”, indicó Karla Apaza.

La investigación utiliza fuentes como la revisión documental y la tradición oral para establecer la datación de los inmuebles. Ubicándolos entre los siglos XVIII, XIX y XX. Asimismo, el análisis arquitectónico —que registra un total de 66 templos— expone la desaparición de 17 de estos edificios. 10 de los cuales carecen de registro fotográfico.

Arquitecta Karla Apaza Mamani, en ponencia durante el II Seminario Arequipa Nuevos aportes, interpretaciones y perspectivas de investigación histórica.

Mediante el uso de criterios de agrupación como la relación torre-nave, tipo de planta y tipo de techumbre, Apaza identifica la existencia de 11 tipos arquitectónicos. Entre ellos se destaca la Nave Simple con Torre Adosada. Propio de infraestructuras religiosas con dimensiones pequeñas o medianas, y cuyo origen se registra desde el siglo XVIII. También se resalta la Nave Simple con Dos Torres Adosadas, modelo presente en parroquias y vice-parroquias de los valles interandinos altos de Tarata y Candarave.

Tal como sostiene la académica, quien ha desarrollado proyectos de restauración para las capillas de Queñuavichinca y Rosaspata. El análisis de estos templos no solo permite comprender su evolución, sino también su heterogeneidad, plasmada en el mestizaje de los elementos europeos y el pensamiento indígena. Siendo importantes para el conocimiento y la valoración de las infraestructuras religiosas patrimoniales de Tacna.

Capilla de Mamuta. Ubicada en el área de Conservación Vilacota- Maure, Tacna. Fuente Mapio net.

No obstante, el estado de estas infraestructuras religiosas no es el único asunto que pone de manifiesto la demanda de mayor atención hacia las pertenencias culturales de la región. Tal y como se evidencia con lo ocurrido a inicios de este año, con las pintas graficadas en los petroglifos del Complejo Arqueológico Miculla – Pachía. Del mismo modo la plaza Juan Pablo II, ubicada en el centro cívico de la ciudad, no fue ajena de un accionar similar.

De acuerdo al Reporte Regional de Turismo de Tacna (Junio de 2023), la región ha registrado incremento en su actividad turística con respecto al 2022. Pese a ello, a raíz de una visita del influencer Hugox Chugox en julio, se pusieron a relieve las demandas hechas por pobladores de la provincia de Candarave. Quienes cuestionaron la falta de apoyo hacia el turismo rural comunitario por parte de la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur).

Nueva capilla de Chucatamani (provincia de Tarata) año 1970. Fuente: Mapio net.

Protección de bienes culturales

La Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación (Ley 28296) designa responsabilidad en Gobiernos Regionales y Municipalidades para la protección, conservación y registro de posesiones culturales. Teniendo como organismos supervisores a la Biblioteca Nacional del Perú, el Instituto Nacional de Cultura y el Archivo General de la Nación. Instituciones facultadas en la aprobación de proyectos para tales fines. Estos organismos también son los encargados de reportar al Ministerio Público sobre la alteración y destrucción de inmuebles.

Al respecto, el Artículo 230 del Código Penal sanciona la destrucción, alteración, extracción del país o comercialización sin autorización de “bienes culturales previamente declarados como tales, distintos a los de la época prehispánica (…) o no los retorna al país de conformidad con la autorización que le fue concedida, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de cinco años y con noventa a ciento ochenta días multa”.  

Sin embargo, en Perú, que un edificio posea declaratoria de Patrimonio Cultural de la Nación, no ha implicado la pronta intervención de las entidades competentes. Tal es el caso de inmuebles como La Quinta Heeren, Quinto y Molino de Presa o el Mercado del limoncillo, en la ciudad de Lima. Pero también otras infraestructuras religiosas. Tales como las de San Felipe de Canacota o la de San Francisco, en Caylloma, muchos de los cuales se encuentran en estado de deterioro.

Para la UNESCO, factores como el cambio climático, desastres naturales, conflictos entre comunidades o emigraciones representan desafíos para la preservación de bienes culturales. De este modo no solo se compromete el capital socio-cultural, sino también la pérdida de una fuente importante de ingresos provenientes de la actividad turística. Según explica el organismo, la renovación connota la asimilación del patrimonio en las prácticas tradicionales del presente, que —siendo el caso de templos— se mantenga su funcionalidad como centros de oración a través del tiempo.

Por Guillermo Miranda Choque.

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