Antes de que el sol aparezca sobre los Andes arequipeños, el frío ya se ha instalado entre los cerros. A más de tres mil metros sobre el nivel del mar, José Manuel Quispe, agricultor y corredor de montaña de 38 años, ya lleva varios kilómetros recorridos. Corre entre trochas de tierra, cruza pendientes y deja que el aire frío golpee el rostro. No hay público, no hay cámaras, ni medallas. Cada subida fortalece las piernas, cada descenso afina la técnica. No es un entrenamiento cualquiera. Desde hace años, esos caminos de la provincia de La Unión se convirtieron en su mejor gimnasio,para competir en la Ibarra SkyRace, una de las fechas más exigentes del circuito internacional de skyrunning.
En su mente dentro de unos días afrontará la Ibarra SkyRace, una de las competencias más exigentes del circuito internacional de skyrunning. Sabe que enfrente tendrá a corredores europeos y sudamericanos acostumbrados a pelear los primeros lugares. También sabe que no habrá margen para los errores.
La carrera que cambió todo
Todo ese esfuerzo encontró recompensa en Ecuador. El arequipeño se proclamó campeón absoluto de la Ibarra SkyRace, tras completar los 20 kilómetros del recorrido en 1 hora, 57 minutos y 26 segundos, imponiéndose a corredores de España, Ecuador y otros países que integran la élite del skyrunning mundial.

La prueba forma parte del calendario oficial de la Merrell Skyrunner World Series, el campeonato más importante de esta disciplina, donde los atletas enfrentan rutas técnicas, fuertes desniveles y condiciones extremas de montaña.
«Cumplimos el objetivo por el que tanto trabajamos. Sabíamos que Ecuador sería durísimo, pero la estrategia funcionó a la perfección. Este triunfo va para todo el Perú», diría después de cruzar la meta, todavía con el cansancio marcado en el rostro.
De agricultor a figura mundial
Quienes hoy lo ven entre los mejores corredores del mundo difícilmente imaginarían que hace menos de una década José Manuel Quispe no formaba parte del circuito internacional. José Manuel Quispe nació en el anexo de Ayahuasi, en el distrito de Alca, provincia de La Unión, donde además de entrenar continúa dedicado a la agricultura. Empezó a practicar trail running en 2017, pero fue recién en 2023 cuando debutó en una prueba del circuito Skyrunner World Series durante la Ultra Trail Cordillera Blanca. Desde entonces, su crecimiento ha sido constante. Hoy integra el CIVA Endurance Club, equipo con el que representa al Perú en competencias internacionales.
Detrás del triunfo de Quispe hay incontables jornadas de entrenamiento, planificación y disciplina. Horas de esfuerzo silencioso que pocas veces se ven, pero que terminan reflejándose en la línea de meta.

Antes ya había conquistado la 4 Refugios NonStop en Argentina, primera fecha de la Copa del Mundo de Skyrunning. Semanas después conquistó la Andes Mountain Skyrace en Chile resultados que hoy lo mantienen como el segundo mejor corredor del ranking mundial de la Merrell Skyrunner World Series.
El camino continúa
El triunfo en Ibarra ya forma parte de la historia del deporte peruano, pero el calendario no se detiene. Su próximo gran desafío será la Ultra Trail Cordillera Blanca (UTCB) 2026, en Huaraz, donde buscará conquistar el tetracampeonato en una competencia que volverá a ser válida por el circuito mundial y que este año estrenará una ruta extrema cercana a los 5.000 metros de altitud.
Y, probablemente, todo volverá a comenzar igual que siempre. Antes de que amanezca.

