sábado, abril 5, 2025
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La hermana fea de la fotografía a blanco y negro, no era tan fea

Alonso Tejada Polar desarrolló un conversatorio sobre el resurgir de la fotografía a color en los Estados Unidos y sus implicancias

El 25 de julio, en el Centro Cultural Peruano Norteamericano, tuvo lugar el conversatorio «El resurgir de la fotografía norteamericana en color», a cargo del fotógrafo documentalista y profesor del Instituto Thomas Jefferson, Alonso Tejada Polar. Esta exposición, basada en el ensayo del profesor español Rafa Badía, «Amerikan Color», fue la síntesis de las ideas sobre el surgimiento de un movimiento artístico norteamericano en base a la fotografía a color.

Teja Polar, comenta que no fue hasta 1976 que se realiza una exposición en Estados Unidos, de fotografía a color, la cual estuvo a cargo de William Eggleston. En el conversatorio también se desarrolló brevemente el trabajo de distintos fotógrafos, estadounidenses o radicados, que tuvieron implicancias con el uso del color: Ernst Haas, Nan Goldin, Steve Mccurry, Alex Web, Bruce Davidson y Robert Polidori.

Se relató el cómo urante gran parte del siglo XX, la fotografía a color fue considerada menos seria y artística en comparación con la fotografía en blanco y negro. Los críticos y los mismos fotógrafos veían el color como una distracción de la forma, textura y composición, que eran valoradas en la fotografía artística. Se pensaba que el color era más adecuado para la fotografía comercial y amateur.

Cómo comenzó todo

Esta percepción comenzó a cambiar gracias a figuras como Ernst Haas y William Eggleston. Haas, un fotógrafo austriaco, fue pionero en el uso del color en sus imágenes, capturando escenas de la vida cotidiana y paisajes con una sensibilidad artística que desafiaba las normas establecidas. Los fotógrafos artístico relegaron por mucho tiempo el uso del color a sus ámbitos más comerciales, sin embargo la capacidad para utilizar el color de manera expresiva comenzó a ganar reconocimiento en círculos más amplios.

William Eggleston llevó la fotografía a color aún más lejos en el ámbito artístico. En 1976, su exposición en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) marcó un punto de inflexión. Eggleston capturaba escenas banales del sur de los Estados Unidos con una paleta de colores vibrantes, mostrando que el color podía ser una herramienta poderosa para la narrativa visual y la expresión artística. Su trabajo ayudó a legitimar la fotografía a color como una forma de arte, cambiando la percepción de críticos y el público y abriendo el camino para futuras generaciones de fotógrafos.

Alonso Tejada considera que actualmente, los surgientes nuevos fotógrafos, a los cuáles enseña, tienen un atrevimiento mayor. Lo que deriva en usos del color, composiciones y propuestas innovadoras. Un resurgir fotográfico que camina junto a la reaparición novedosa de la fotografía analógica o química, procesos que motivan al artista y ponen de manifiesto su intervención en el trabajo de luz.

Escrito por Carlos Mauricio Alvarez @Ambrossiox

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